Las bombillas de infrarrojos están diseñadas principalmente para emitir calor focalizado mediante radiación, siendo útiles tanto en entornos industriales como en aplicaciones de salud (alivio de dolores musculares).
Ambos modelos comparten características comunes como el casquillo E27 (estándar de rosca gruesa), el uso de vidrio endurecido para mayor resistencia y un reflector interno aluminizado que proyecta el 90% de la energía como calor hacia adelante.
Para el uso terapéutico, las bombillas de infrarrojos actúan mediante calor profundo que penetra en la piel para estimular la circulación sanguínea, relajar los músculos y aliviar dolores articulares.
La elección entre 150W y 250W depende de la intensidad del tratamiento y del área que necesites cubrir:
Infrared 150W (Uso Personal y Localizado)
Es la opción estándar para tratamientos domésticos y fisioterapia en áreas específicas.
- Alcance: Ideal para zonas pequeñas como el cuello, hombros, codos o pantorrillas (áreas de aproximadamente 20 x 30 cm).
- Beneficios: Alivio de contracturas, dolores reumáticos, neuralgias y síntomas de resfriado común al mejorar el flujo de oxígeno en los tejidos.
- Distancia recomendada: Generalmente se utiliza a una distancia de entre 30 y 50 cm para un calor confortable pero efectivo.
Infrared 250W (Uso Intensivo o Profesional)
Genera una radiación térmica mucho más potente, adecuada cuando se requiere un calor más profundo o cubrir zonas extensas.
- Alcance: Recomendada para tratar la espalda completa o grupos musculares grandes.
- Intensidad: Debido a su alta potencia, debe usarse con mayor precaución para evitar quemaduras superficiales. Es común en clínicas de kinesiología y medicina deportiva.
- Eficiencia: Transmite el 90% de su consumo directamente como calor infrarrojo, lo que la hace muy eficiente para calefacción localizada sin calentar el aire intermedio
- Eficiencia: Transmite el 90% de su consumo directamente como calor infrarrojo, lo que la hace muy eficiente para calefacción localizada sin calentar el aire intermedio
- Dato técnico: estas bombillas tienen una vida útil de hasta 5,000 horas y transmiten el 90% de su energía directamente como calor.
Recomendaciones de Uso Terapéutico
- Duración de la sesión: Lo habitual es realizar sesiones de 10 a 15 minutos. No se recomienda exceder este tiempo para evitar irritación o fatiga térmica.
- Protección: Nunca mires directamente a la bombilla encendida para proteger la retina; se recomienda usar gafas protectoras si se aplica cerca del rostro.
- Contraindicaciones: Evita su uso en caso de inflamaciones agudas (donde el calor puede empeorar el edema), fiebre, procesos tumorales o durante el embarazo
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